La lluvia en París tiene mala fama. Sin embargo, a menudo es cuando la ciudad se muestra mejor: los museos están más tranquilos, los pasajes cubiertos recuperan su encanto y una buena mesa apetece todavía más al llegar empapado. Desde el Hôtel R de Paris, en el distrito 9, casi todas las mejores opciones para un día de lluvia están a menos de 20 minutos. Así puedes transformar una jornada gris en una auténtica jornada parisina.
Pasajes cubiertos: París bajo cristal
¿Llueve? Los pasajes cubiertos del distrito 9 y de sus alrededores se crearon precisamente para eso. Estas galerías del siglo XIX, protegidas por sus cubiertas de hierro y cristal, están entre los refugios más bonitos de París y siguen siendo de los menos saturados por los turistas.
- Passage Jouffroy (boulevard Montmartre, 9.º) — el más animado, con librerías especializadas, tiendas de juguetes antiguos y un ambiente fuera del tiempo. A unos 15 minutos a pie del hotel.
- Passage Verdeau (a continuación del Jouffroy) — más discreto, con anticuarios, grabados y libreros de segunda mano. Ideal para pasear una hora sin mojarse.
- Passage du Havre (entre Saint-Lazare y Haussmann) — más contemporáneo, con jardín suspendido en la planta superior y tiendas variadas. A unos 10 minutos a pie.
Museos: la excusa perfecta
Un día de lluvia es el mejor momento para visitar museos: menos gente, salas más calmadas y un ambiente más propicio para contemplar. Desde el hotel se llega enseguida a varios muy buenos museos:
- Musée Gustave Moreau (14 rue de La Rochefoucauld, 8 minutos) — la casa-taller conservada del pintor simbolista y una de las visitas museísticas más singulares de París. Todos los detalles están en nuestro artículo dedicado.
- Musée de la Vie Romantique (16 rue Chaptal, 12 minutos) — colecciones permanentes gratuitas en la antigua residencia de Ary Scheffer, con salón de té en el jardín cubierto. Una opción ideal con tiempo gris.
- Opéra Garnier (15 minutos) — la visita libre del palacio suele abrir fuera de los horarios de representación. Escalera de mármol, foyers dorados y techo de Chagall: una hora en un decorado excepcional.
- El Louvre (unos 25 minutos en metro) — las nocturnas de miércoles y viernes suelen ser las franjas más agradables incluso con lluvia.






